O.K, esos adjetivos que le dedico siempre estuvieron ahí: En cierto modo, La Tipo siempre fue algo así como una de esas tiendas surreales de las gasolineras o los bares de carretera, donde casettes de Parrita y el Junco comparten estante con recopilatas tiradísimos de la Creedence o AC/DC (Ambos ejemplos verídicos registrados rigurosamente en mi memoria visual) pero llevando la fórmula al límite: discos de euro-Power Metal de la peor calaña, DVD's de Gila, bibilias satánicas a precio de mayorista, pelis calentorras europeas totalmente casposas, coches de juguete, camisetas "divertidas" (si ellos lo dicen...), libros de poemas del ínclito Txus Di Fellatio (Nombre fundamental del Quien es quién de la revista,cuidado)... Pero las cosas fueron a peor. Sigan leyendo y comprenderán.
Mi relación con La Tipo empezó,cómo la de otros muchos, en una era en la que Internet existía, pero era totalmente inútil en lo que a obtención de datos by the face se refiere, por lo que pandillas enteras de imberbes metalheads uníamos fuerzas y dinero para hacer pedidos y afrontar los gastos de envío (bastante bajos en general, según recuerdo) Corrían los tiempos del reinado Nu-Metal, y bandas como Sevendust, Limp Bizkit o Papa Roach copaban los contenidos... Y hoy, casi una década después, casi que siguen haciéndolo, porque para mí que aún no han conseguido deshacerse de toda la morralla que adquirieron en aquellos años. Tras este pasteleo pseudoautobiográfico planteo la primera cuestión de envergadura: ¿La Tipo vende algo realmente? Internet ha avanzado mucho, casi en paralelo a la descacharrante subida de precios de la publicación (Hoy por hoy, año 2010 los gastos de envío de La Tipo superan a los de Munster Records ¿De veras debo añadir algo más?) eso, sumado a que el target o público objetivo de la publicación son jóvenes heavys adolescentes con menos dinero que el que se está bañando me hace albergar serias dudas sobre lo que pueden llegar a vender estos señores. Además, la balanza entre productos de interés/infamias a granel hace tiempo que se descompensó del todo, relegando al panfleto (salvo puntual hallazgo) a mero pasatiempo o cordón umbilical informativo con el siempre apasionante mundo del Jevi cañí -causa a cuya promoción se entregan con fiereza propia de cruzados-
Y ahora,sin más dilación, síganme, pues voy a mostraros lo que no debéis perderos si este bendito maná en forma de papel barato cae en vuestras manos:
1

- La bendita sección
"Ropa Urbana": bajo tan neutra denominación se esconde todo un cafarnaún de camisetas que harán las delicias de todos
aquell@s que padezcan una seria atrofia del gusto, sus nombres revelan más de lo que parece: Candelabra, Hell Rider, Death Crypt... Y los "diseños" consisten en la repetición casi mareantes de esqueletos, calaveras y huesos. Im-pres-cin-di-ble.
¿No sabes que regalarle a alguien en su cumpleaños? Eso no merece ni dudarse:

Una Spirit Warrior (izq.) y quedar como un SEÑOR es todo uno.
2- Working Class Recopilatorio (Vol.1): Esto casi que merecería un artículo por si sólo. La ciencia avanza, los regímenes caen, las modas mueren... el Working Class Recopilatorio sigue ahí, impertérrito, número tras número, con la arrogancia de quien ya ha visto vaciarse muchos fondos de catálogo y se sabe imperecedero. La prueba de su persistencia es que incluso me acuerdo del nombre y, créanme, no tengo otra razón para hacerlo. Si La Tipo fuese una ciudad, este sería su casco antiguo,vamos.
3- Las ya mentadas "camisetas divertidas": No lo negaré, me obsesionan un poco. Siempre imaginé al sufrido comprador de turno siendo el destinatario de las iras de unos gentuzos en busca de gresca... Por lo demás, exponentes de altura del fino humor de este país, y si no miren,
miren:
Ay! que me da la riiiisa. Seamos serios, esto es de juzgado de guardia.
Y podríamos seguir hasta el amanecer nombrando secciones: Los cutrísimos DVD's (Premio a quien encuentre más de 2 "oficiales" y/o con contenidos dignos de pagarse en una misma página), el batiburrillo de productos que ofertan en las últimas páginas (Desde navajas a grabadoras pasando por kits de sado de baratillo)... Pura magia camp, amigos.
Que nadie me malinterprete: A este catálogo le debo algunas adquisiciones bastante interesantes. A mi memoria acuden discos de Dogfight, Bummer o Rock City Morgue a unos precios irrisorios y, sobre todo, una camiseta de los Nashville Pussy jodidamente ATÓMICA, como dirían en cierta publicación, por 4 duros, con la portada del "Get Some!". Qué coño! Me voy a chequear la web de la Tipo a ver que me encuentro!